miércoles, 5 de diciembre de 2012

DENUNCIA: Continúa uso de biopolímeros enmascarados con otros nombres







Daños a la salud de venezolanas por razones estéticas van más allá de los PIP.

La sustancia quimica causa
deformidades e incapacidad


■ Un grupo de afectados protestó ayer frente a la sede del Ministerio de Salud, para exigir opciones terapéuticas.
■ María Rosa se inyectó los glúteos hace ya dos años porque una amiga le dijo que le hacía falta “más pompis”. Se hizo un implante pero hace seis meses empezó a tener molestias en la espalda y descubrió que el biopolímero había migrado hacia esa zona.
■ Han pasado cuatro meses desde que el Ministerio de Salud prohibió el uso de los mal llamados biopolímeros, sustancias que se utilizan para aumentar los glúteos y otras partes del cuerpo. Sin embargo, todavía siguen aplicándolos, enmascarados con otros nombres, en clínicas, centros de estéticas, gimnasios, peluquerías y residencias particulares.
Con pancartas y ataviadas con franelas negras, víctimas del uso de biopolímeros se congregaron ayer, desde las 9:00 am, en Plaza Caracas, con la aspiración de que las atendieran representantes del Ministerio de Salud.
A la 1:00 pm consignaron un documento, en el que señalan que a pesar de las denuncias realizadas contra varios establecimientos, los centros denunciados siguen abiertos y funcionan impunemente. Solicitaron que se declare este caso como problema de salud pública.
Taylee Castellanos, vocera del movimiento No a los Biopolímeros, aseguró que 350 afectados se han sumado al movimiento. En el blog que administra, noalosbiopolimeros.blogspot.com, hay más de 500 registrados. Considera que las medidas que anunció el ministerio ­como la habilitación de un número telefónico para realizar denuncias o la posibilidad de consignar planillas con los datos­ no son suficientes.
Agregó que es necesario que se cree una comisión de especialistas que también ofrezca soluciones médicas.
Castellanos, quien es periodista y vive en Maracay, sufre las consecuencias de la aplicación indebida de esas sustancias. Relata que se inyectó polímeros para corregir la flacidez en algunas partes del cuerpo, pero la sustancia migró a la columna vertebral, está alojada en la región lumbosacra y no se puede operar para extraerla porque corre el riesgo de quedar paralizada. Antes de resultar afectada se desempeñó como jefe de prensa de una emisora de radio y realizaba algunos trabajos en televisión, pero debió dejar ambas actividades porque no puede estar mucho tiempo de pie ni sentada.
Entre las denuncias que ha recogido está el caso de hombres que fueron inyectados en los pectorales, y ahora tienen deformidades. Debido a esa situación, algunos afectados han intentado suicidarse, afirma.
Derecho de palabra:
Aunque quienes protestaban no fueron recibidos por Divis Antúnez, director de Contraloría Sanitaria del Ministerio de Salud, responsable de procesar las denuncias sobre el mal uso de ese tipo de sustancias, les prometieron que sus peticiones serán procesadas y en los próximos días habrá un pronunciamiento oficial en relación con el caso.
El grupo grabó una serie de microprogramas en video con los testimonios, que serán transmitidos por medios oficiales y privados. Además, solicitarán un derecho de palabra en la Asamblea Nacional, para pedir que se tomen medidas más contundentes.
Dr. Daniel Slobodianik (@cirujano)
No a los Biopolimeros:
La joven periodista Taylée Castellanos, afectada por los biopolimeros ha estado muy activa con la campaña no a los biopolimeros, para ello a preparado un folleto el cual pueden bajar y distribuir entre sus amistades para que se informen, tambien abrio un email llamado afectadasbiopolimeros@gmail.com su tlf. es 04243477180, PIN 23569F7F,  Twitter: @TayCastellanos, contactenla , y acompañenla.
Cuídate no te dejes engañar:
Biopolímeros, células expansivas, pmma, metacril, polimetril, biofil, bioexpand, bioformbody, polifill, metacoll, biogel, silomed, biomed, bioestetic, bioderm, skinfill, metacrilato, dimetilpolisiloxano, newfill, bioallcamid, policrilamida, artecoll, dermalice, silicona, polimetilmetacrilato, silicex Etc.
Lo enmascaran con cualquier nombre!, (es lo mismo silicón liquido), nada absolutamente nada diferente a la grasa de nuestro cuerpo está autorizado para inyectar por la Sociedad de Cirugía Plástica de Venezuela, los únicos implantes que ya no son nocivos son los de colágenos (ziderm) y acido hialurónico (restilane) y éstos no se utilizan para otras áreas que no sea el rostro, pues sólo se inyectan en pequeñas cantidades.
 Ninguno de los productos que existen para aumentar o moldear los gluteos tiene permiso sanitario, es por ello que, tras múltiples denuncias de personas que buscaron mejorar su apariencia (y ahora lucen deformes, en rostro, glúteos, piernas y con migración de este material a otras zonas del cuerpo, sin contar los casos donde las complicaciones llegaron a causar la muerte), el 22 de diciembre de 2011, el Ministerio del Poder Popular para la Salud reacciona ante la venta y uso indiscriminado de este producto emitiendo un comunicado en el que anunciaba la prohibición del uso de biopolímeros en todas sus formas para tratamientos estéticos y colocando a disposición el siguiente número telefónico para denunciar:02124080000.
¿Qué son los biopolímeros?
Los biopolimeros son sustancias derivadas del petróleo, de apariencia transparente y aceitosa, de uso industrial, que en fase experimental se utilizaron en mínimas cantidades en tratamientos estéticos como relleno facial, pero que luego de observar el riesgo de formación de granulomas e infecciones en los pacientes, fueron retirados del mercado europeo y estadounidense hace más de 10 años.
¿Si ya me inyecté biopolímeros, qué debo hacer?
Primeramente, darle gracias a Dios por tu vida, pues afortunadamente el material no penetró una vena, lo que pudo haber ocasionado la muerte inmediata, cuando este material viajara al corazón,a los pulmones, o al cerebro, ocasionando un paro cardíaco, respiratorio o un accidente cerebro vascular. No se alarmen. Esto solo puede ocurrir en el momento de ser inyectados.
Seguidamente, debes ponerte en manos de especialistas, es decir, médicos que cuenten con el aval de la Sociedad de Cirugía Plástica, o Infectólogos, quienes seguramente te recomendarán realizarte una resonancia magnética para evaluar tu caso y darte así una posible solución, que según los cirujanos plásticos es netamente quirúrgica (implica incisión, dicen que las que no tienen síntomas son las pacientes ideales) y no garantiza la extracción total del material pero si, un gran porcentaje, por lo que se espera que las molestias disminuyan (dicen que testimonios lo han probado). Olvida láser, liposucción, lipólisis, carboxiterapia, ultrasonido, masajes, etc..pues podrías empeorar tu situación. Sin embargo, el infectólogo Jacobus Deward dice que no en todos los casos es recomendable la operación..sino someterse a un tratamiento, es cuestión de que los visiten, escuchen sus propuestas y luego decidan qué hacer.  Mucha controversia aún.

Estudian prohibir los biopolímeros






En unos 15 días podría emitirse una resolución del Ministerio de Salud que prohíbe la venta y aplicación de biopolímeros y sustancias similares de rellenos, conocidas como Pmma, células expansivas, biofill, biosiluet y otros nombres.
El director de Contraloría Sanitaria del Ministerio de Salud, Divis Antúnez, informó que con esta resolución controlarán el uso de estas sustancias que generan graves consecuencias en el cuerpo y se han convertido en un problema de salud pública. El 21 de diciembre pasado, el despacho de Salud emitió un comunicado en el que se prohibía el uso de estos productos que carecen de registro sanitario. “Esta resolución tiene un carácter legal mucho más fuerte”, indicó.
En todo el año la Contraloría Sanitaria ha realizado 5.300 inspecciones en centros estéticos y salas de spa y se han cerrado más de 240 en todo el país por no contar con los permisos sanitarios y por aplicar tratamientos con biopolímeros.
Los cierres de estos locales son definitivos, pero Antúnez advierte que muchos locales no están registrados como sitios en los que se hagan tratamientos invasivos; también se aplican de forma clandestina, como pasa en las peluquerías.
“Esta prohibición incluye a los centros estéticos y también a las personas que los aplican, sean médicos o no”, enfatizó Antúnez.
Una resolución del Ministerio de Salud de 2001 señala que los tratamientos estéticos invasivos sólo pueden ser aplicados por cirujanos plásticos o dermatólogos, y los productos que se usen deben cumplir el registro de las sustancias farmacológicas.
Antúnez señaló que la resolución establecerá la prohibición de la publicidad sobre estos productos en medios impresos, audiovisuales y electrónicos, que podrían ser sancionados en caso de que difundan avisos de este tipo.
El funcionario señaló que la mesa técnica interinstitucional está evaluando aún la forma de prestar apoyo médico y psicológico a las víctimas de los biopolímeros, para las que todavía no hay una cura por no poder extraerse totalmente.
El número de denuncias de afectadas se mantiene en unas 800, pero Antúnez señaló que es difícil estimar la magnitud del problema, que considera de salud pública.
Este año, Taylee Castellanos, que inició una campaña contra las sustancias, logró recopilar los datos de unas mil 300 afectadas.
“Las personas pueden empezar a sufrir las consecuencias de esto muchos años después y estos son los casos que estamos recibiendo, podríamos tener un incremento de los casos”. Sobre las estadísticas de fallecimientos por estos tratamientos, Antúnez señala que tienen 2 reportes de este año y 4 del año pasado.

martes, 4 de diciembre de 2012

“Más del 30% de las venezolanas tienen biopolímeros”: presidente de la Sociedad de Cirugía


sábado 01 de diciembre de 2012 05:40 AM
Maidolis Ramones Servet / Maracaibo


Un secreto entre el espejo y ellas. Así considera la situación de las mujeres en el país y los biopolímeros el presidente de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Maxilofacial (Svcprem), quien asegura que más del 30% de las venezolanas portan biopolímeros, solo que muy pocas se atreven a darlo a conocer.
El especialista dio una conferencia titulada Realidades de la Cirugía Plástica en Venezuela, durante la celebración de las Jornadas Científicas por el 52 aniversario del Hospital Universitario de Maracaibo (HUM).
 —¿Cuál es el mayor problema de la cirugía plástica en Venezuela?
—Definitivamente, los biopolímeros. Tenemos el problema de la población que se los ha inyectado y de la industria clandestina que sigue colocándolos a pesar de que están totalmente prohibidos en el país.
—¿Qué cifras maneja de la población afectada?
—Tenemos 12 muertes confirmadas por biopolímeros y calculamos que más del 30% de las mujeres venezolanas con edades comprendidas entre los 18 y los 60 años, porta biopolímeros. Muchas no lo dicen, ni siquiera cuando llegan al médico por algún tipo de complicación. Es un secreto entre ellas y su espejo. El 100% de nuestras pacientes requiere atención psiquiátrica, porque esto lesiona su autoestima. No es fácil decirles que no hay solución.
—¿Cómo ha reaccionado Venezuela ante esta situación?
—Nuestro país, junto a México y España son los que más han tomado medidas ante un problema de salud pública mundial.
—¿Cómo es que con tantas advertencias y prohibiciones, siguen entrando los biopolímeros al país?
—Es todo un negocio y hay mucha desinformación en las víctimas. Los que trabajan con esto ingresan la sustancia al país por contrabando o pasan toneles de parafina para manejarlo supuestamente en la industria automotriz y luego el uso que se le da es otro.
—¿Qué medidas se han tomado ante este problema?
—El Ministerio de Salud ha aumentado los controles para la entrada de productos de importación con fines médicos al país, pero está por emitirse una resolución en la que se ordena la colocación de publicidad contra los biopolímeros en centros de salud, peluquerías y sitios de estética, una campaña similar a la del cigarrillo.

—Hay personas que dicen haberse inyectado silicón y, sin embargo, no presentan ningún problema?
—Este es un grave error y una de las causas de que el problema se siga expandiendo. Hay un lapso que va desde el tercer día hasta 20 años en que se produce la reacción y les aseguro que el 100% de los pacientes van a presentar una reacción. La mayoría de las víctimas presenta problemas entre el segundo y quinto año del procedimiento.

—¿Cuáles son las consecuencias?
—Puede comenzar como un hematoma, hormigueo o un pequeño granito, pero la sustancias rechazadas por el organismo y las complicaciones pueden llevar a sepsis y hasta la muerte.
—¿Considera que es un problema mayor que el de las prótesis mamarias PIP que causaron tanta alarma en todo el mundo?
—Indudablemente que sí. Con el fraude de la empresa francesa Poly Implant Protheses hubo un gran escándalo, pero es algo reversible. En Venezuela nos unimos autoridades, cirujanos y clínicas para dar respuesta a lo que se considera un problema de salud pública y se ordenó la sustitución y reemplazo de las prótesis. Para junio, cuando se aprobó el protocolo entre 60% y 70% de las portadoras ya se habían hecho el retiro por sus propios medios. Actualmente en el registro que lleva el Ministerio de Salud hay alrededor de 1.300 registradas, pero solo 13 o 14 tienen prótesis rotas y estoy seguro de que para febrero ya todas estarán operadas. Aquí al menos hubo una solución, el problema con los biopolímeros es que no se ha encontrado la forma de revertir los daños causados en el organismo.

Venezuela: La belleza se paga hasta con la vida por uso de biopolímeros #NoBiopolímeros

Hasta octubre de este año se han registrado 400 denuncias de uso ilegal de biopolímeros para fines estéticos en el país

Al ser suministrado en el cuerpo, los biopolímeros pueden provocar inflamaciones y generar consecuencias irreversibles para la salud, como embolia pulmonar. En casos menos graves, la sustancia se transforma en silicón duro o en gel, lo que puede deformar la piel y también es muy difícil de retirar, según la Sociedad 

Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva Estética y Maxilofacial.

Anualmente unas 45 mil personas, de las cuales 80% son mujeres, acuden al quirófano para mejorar su apariencia física, según la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica.
Pero ante los altos costos de las operaciones, muchos venezolanos han recurrido a los centros de estéticas con la esperanza de corregir algún defecto físico o mantener la eterna juventud y conseguir la belleza perfecta.

Falsos médicos que actúan en algunos de esos centros inyectan sustancias como los biopolímeros, que pueden ser hechos de vegetal o de petróleo.

La comerciante Mary Perdomo, de 47 años, es una de las víctimas de los biopolímeros.
Perdomo, madre de tres hijos y abuela de tres nietos, nunca había recurrido a tratamientos estéticos hasta que en agosto de 2009 decidió aplicarse los biopolímeros luego que una amiga le ofreció los servicios de su estética hace tres años.

La idea era corregir algunas imperfecciones con silicona líquida, un tipo de biopolímero conocido en el mercado local como PMMA, metacoll o biofill.“Yo caí por ignorante, porque en verdad no necesitaba para nada esa sustancia, porque siempre me he aceptado tal y como soy”, dijo Perdomo con voz entrecortada. “[Mi amiga] me dijo que el producto era algo natural. Yo me dejé llevar por las ganas de cambiar una parte de mi cuerpo”.Cinco meses después, se le formaron una serie de tumores como abscesos, sin punta, que le provocaron altas fiebres y fuertes dolores. Durante este tiempo no podía quedarse mucho tiempo de pie, ni caminar largas distancias o permanecer por largo tiempo sentada.

Desde entonces, ella no ha podido volver a trabajar y debió someterse a costosos tratamientos médicos para determinar qué era lo que exactamente provocaba esas tumoraciones.“Creí que nunca más me iba a pasar, pero en el 2011 volví a tener otra crisis, y la sustancia se movió hacia las caderas. En el 2012 tuve la tercera, cuando se me subió a la parte lumbar y se ubicó en los músculos que sostienen la columna vertebral. Eso me inmovilizó por más de quince días”, relató.

Durante el 2011, unas 866 personas que buscaron mejorar su apariencia en diversas zonas del cuerpo pero que ahora lucen deformes, denunciaron ante al Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS), del Ministerio de la Salud, ser víctimas del uso de biopolímeros.

Hasta octubre de 2012, otras 400 denuncias se registraron, sin contar los casos donde las complicaciones llegaron a ser letales.La mayoría de las personas afectadas no denuncian por vergüenza y prefieren mantenerse en el anonimato. Por eso, no se conoce el número exacto de afectados y de los muertos por el uso de biopolímeros.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Los Biopolimeros en la actualidad...

En la actualidad la moda ha ido evolucionado y todo lo que las celebridades lleven y suene fuertementeesto es llamado el "ultimo rito de la moda", esto es lo que ha ocurrido con los Biopolimeros, los cuales han ocasionado grandes catastofres, desde indiscapacidades hasta la muerte.

A pesar de que en el mundo está prohibido utilizar inyecciones de biopolímeros con fines estéticos, debido a los daños irreversibles que pueden generar en el organismo, estos se siguen aplicando por personas inexpertas y, sin supervisión médica, a través de inyecciones localizadas en cara, frente, labios, senos, glúteos y piernas, entre otras. El deseo de mejorar la belleza física, ha llevado a miles de personas a buscar métodos que se ofrecen por los medios de comunicación e Internet como rápidos, mágicos, económicos y efectivos. 

De esta manera, la doctora Nancy Jackeline Zambrano, cirujana plástica del Centro Clínico, San Cristóbal aclaró que estos productos son derivados de la silicona y ocasionan deformidades y abultamiento facial, ya que se comprometen nervios importantes. Son complicaciones que no tienen remedio estético, aunque el cirujano plástico quiera solucionarlos de la mejor manera, siempre dejará secuelas.

“Lo más criminal es que inyectan estos biopolímeros para aumento de senos y, estos borran cualquier posibilidad de estudio mamario, que es el método más eficaz para la detección del cáncer de mamas, el cual, permite detectar precozmente la enfermedad y aumenta la posibilidad de curación. Tomando en cuenta, que el radiólogo se confunde y hay dificultad para hacer el diagnóstico preciso y oportuno”, recalcó. 
Según dijo, este es un verdadero problema, ya que hasta las niñas se están inyectando los glúteos con biopolímeros, por cierto, aumentos tan exagerados que no van con la armonía del cuerpo, ni con los rasgos naturales y que resultan totalmente antiestéticos. Es una terrible situación que se está viviendo en el Táchira, en todo el territorio nacional y en Iberoamérica.  

La especialista subrayó que los efectos adversos pueden notarse inmediatamente, en unos días, en meses o hasta en años. Cuando el daño ya está instalado, la  labor es muy difícil para los cirujanos plásticos porque para eliminar los abultamientos, debe sacar los biopolímeros y también los tejidos sanos, creando una deformidad y en muchos casos, hasta perdiendo los glúteos.
Indicó que existen otros métodos para mejorar la apariencia física, aplicados por médicos especialistas muy calificados, por tanto, a la hora de elegir un procedimiento para estos fines, es necesario indagar, investigar y saber a quien se acude, no buscar este tipo de soluciones en peluquerías, salones de belleza y centros de estética no reconocidos, lo importante será tomar conciencia de su propio cuerpo, ya que no todo lo que se ofrece publicitariamente es lo mejor. (Nerza Ortíz.)