martes, 4 de diciembre de 2012

“Más del 30% de las venezolanas tienen biopolímeros”: presidente de la Sociedad de Cirugía


sábado 01 de diciembre de 2012 05:40 AM
Maidolis Ramones Servet / Maracaibo


Un secreto entre el espejo y ellas. Así considera la situación de las mujeres en el país y los biopolímeros el presidente de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Maxilofacial (Svcprem), quien asegura que más del 30% de las venezolanas portan biopolímeros, solo que muy pocas se atreven a darlo a conocer.
El especialista dio una conferencia titulada Realidades de la Cirugía Plástica en Venezuela, durante la celebración de las Jornadas Científicas por el 52 aniversario del Hospital Universitario de Maracaibo (HUM).
 —¿Cuál es el mayor problema de la cirugía plástica en Venezuela?
—Definitivamente, los biopolímeros. Tenemos el problema de la población que se los ha inyectado y de la industria clandestina que sigue colocándolos a pesar de que están totalmente prohibidos en el país.
—¿Qué cifras maneja de la población afectada?
—Tenemos 12 muertes confirmadas por biopolímeros y calculamos que más del 30% de las mujeres venezolanas con edades comprendidas entre los 18 y los 60 años, porta biopolímeros. Muchas no lo dicen, ni siquiera cuando llegan al médico por algún tipo de complicación. Es un secreto entre ellas y su espejo. El 100% de nuestras pacientes requiere atención psiquiátrica, porque esto lesiona su autoestima. No es fácil decirles que no hay solución.
—¿Cómo ha reaccionado Venezuela ante esta situación?
—Nuestro país, junto a México y España son los que más han tomado medidas ante un problema de salud pública mundial.
—¿Cómo es que con tantas advertencias y prohibiciones, siguen entrando los biopolímeros al país?
—Es todo un negocio y hay mucha desinformación en las víctimas. Los que trabajan con esto ingresan la sustancia al país por contrabando o pasan toneles de parafina para manejarlo supuestamente en la industria automotriz y luego el uso que se le da es otro.
—¿Qué medidas se han tomado ante este problema?
—El Ministerio de Salud ha aumentado los controles para la entrada de productos de importación con fines médicos al país, pero está por emitirse una resolución en la que se ordena la colocación de publicidad contra los biopolímeros en centros de salud, peluquerías y sitios de estética, una campaña similar a la del cigarrillo.

—Hay personas que dicen haberse inyectado silicón y, sin embargo, no presentan ningún problema?
—Este es un grave error y una de las causas de que el problema se siga expandiendo. Hay un lapso que va desde el tercer día hasta 20 años en que se produce la reacción y les aseguro que el 100% de los pacientes van a presentar una reacción. La mayoría de las víctimas presenta problemas entre el segundo y quinto año del procedimiento.

—¿Cuáles son las consecuencias?
—Puede comenzar como un hematoma, hormigueo o un pequeño granito, pero la sustancias rechazadas por el organismo y las complicaciones pueden llevar a sepsis y hasta la muerte.
—¿Considera que es un problema mayor que el de las prótesis mamarias PIP que causaron tanta alarma en todo el mundo?
—Indudablemente que sí. Con el fraude de la empresa francesa Poly Implant Protheses hubo un gran escándalo, pero es algo reversible. En Venezuela nos unimos autoridades, cirujanos y clínicas para dar respuesta a lo que se considera un problema de salud pública y se ordenó la sustitución y reemplazo de las prótesis. Para junio, cuando se aprobó el protocolo entre 60% y 70% de las portadoras ya se habían hecho el retiro por sus propios medios. Actualmente en el registro que lleva el Ministerio de Salud hay alrededor de 1.300 registradas, pero solo 13 o 14 tienen prótesis rotas y estoy seguro de que para febrero ya todas estarán operadas. Aquí al menos hubo una solución, el problema con los biopolímeros es que no se ha encontrado la forma de revertir los daños causados en el organismo.

Venezuela: La belleza se paga hasta con la vida por uso de biopolímeros #NoBiopolímeros

Hasta octubre de este año se han registrado 400 denuncias de uso ilegal de biopolímeros para fines estéticos en el país

Al ser suministrado en el cuerpo, los biopolímeros pueden provocar inflamaciones y generar consecuencias irreversibles para la salud, como embolia pulmonar. En casos menos graves, la sustancia se transforma en silicón duro o en gel, lo que puede deformar la piel y también es muy difícil de retirar, según la Sociedad 

Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva Estética y Maxilofacial.

Anualmente unas 45 mil personas, de las cuales 80% son mujeres, acuden al quirófano para mejorar su apariencia física, según la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica.
Pero ante los altos costos de las operaciones, muchos venezolanos han recurrido a los centros de estéticas con la esperanza de corregir algún defecto físico o mantener la eterna juventud y conseguir la belleza perfecta.

Falsos médicos que actúan en algunos de esos centros inyectan sustancias como los biopolímeros, que pueden ser hechos de vegetal o de petróleo.

La comerciante Mary Perdomo, de 47 años, es una de las víctimas de los biopolímeros.
Perdomo, madre de tres hijos y abuela de tres nietos, nunca había recurrido a tratamientos estéticos hasta que en agosto de 2009 decidió aplicarse los biopolímeros luego que una amiga le ofreció los servicios de su estética hace tres años.

La idea era corregir algunas imperfecciones con silicona líquida, un tipo de biopolímero conocido en el mercado local como PMMA, metacoll o biofill.“Yo caí por ignorante, porque en verdad no necesitaba para nada esa sustancia, porque siempre me he aceptado tal y como soy”, dijo Perdomo con voz entrecortada. “[Mi amiga] me dijo que el producto era algo natural. Yo me dejé llevar por las ganas de cambiar una parte de mi cuerpo”.Cinco meses después, se le formaron una serie de tumores como abscesos, sin punta, que le provocaron altas fiebres y fuertes dolores. Durante este tiempo no podía quedarse mucho tiempo de pie, ni caminar largas distancias o permanecer por largo tiempo sentada.

Desde entonces, ella no ha podido volver a trabajar y debió someterse a costosos tratamientos médicos para determinar qué era lo que exactamente provocaba esas tumoraciones.“Creí que nunca más me iba a pasar, pero en el 2011 volví a tener otra crisis, y la sustancia se movió hacia las caderas. En el 2012 tuve la tercera, cuando se me subió a la parte lumbar y se ubicó en los músculos que sostienen la columna vertebral. Eso me inmovilizó por más de quince días”, relató.

Durante el 2011, unas 866 personas que buscaron mejorar su apariencia en diversas zonas del cuerpo pero que ahora lucen deformes, denunciaron ante al Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS), del Ministerio de la Salud, ser víctimas del uso de biopolímeros.

Hasta octubre de 2012, otras 400 denuncias se registraron, sin contar los casos donde las complicaciones llegaron a ser letales.La mayoría de las personas afectadas no denuncian por vergüenza y prefieren mantenerse en el anonimato. Por eso, no se conoce el número exacto de afectados y de los muertos por el uso de biopolímeros.